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La Página de Piccard, El Marqués                    

 

 

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Para Pensar VII

 

 

Para Pensar en: 

                "El Amor Para Siempre" 

 

Amalia es mi prima, mi prima hermana; en realidad mi 

hermana porque soy único hijo y es con ella, que tiene

mas o menos mi edad ( aunque ella dice que es menor), 

que hemos discurrido muchas  veces sobre este tema,

sobre el amor.

La última vez que charlamos, tratábamos de establecer si  el amor es un solo sentimiento, o una mezcla de varios y distintos que conjuntamente con emociones, confluyen en diversas proporciones para producir la exteriorización de eso que todos llaman fácilmente “el amor”.

No es fácil hacer la disección de un sentimiento, por lo cual lo primero que establecimos fue la necesidad de partir de una base lo mas sencilla posible y propusimos que el amor es básicamente una mezcla de deseo, pasión y afecto que sufre una variación en el tiempo, entre el momento inicial ( nos acabamos de enamorar) y el final ( estamos terminando de vivir toda una vida juntos).

Nos dimos a recordar casos de amigos, vidas de gente conocida, por que nó las nuestras propias,  y nos invadió una sensación de que estábamos en el camino correcto.

Nuestra imaginación nos llevó a la figura de una balanza en la cual; en uno de los platillos había amor y en el otro, deseo, pasión y afecto.

Una gran cantidad de deseo y pasión y muy poquito afecto, balancean al comienzo del idilio, del enamoramiento, la imagen de intercambio amoroso de los dos seres de la pareja.

La pasión y el deseo inundan toda la relación y no deja casi resquicio para el quantum inicial del afecto, ese afecto que comienza a crecer, mientras el deseo y la pasión comienzan a ceder.

Esa necesidad de la vivencia personal, presencial, indispensable para la conexión pasional y la satisfacción de la ansiedad, mermará; no se pueden establecer plazos o tiempos, pero es seguro que se irá aquietando, pero a favor de la inclusión en el platillo de la balanza,  de mayor cantidad de  afecto.

Un día, el “te quiero con locura” o el “me muero por tenerte de nuevo en mis brazos”, dejara su lugar a un “te quiero” o un “te adoro” pero aparecerá un “te extrañé” o un “¿como estás?, me tenes preocupado! ” balanceando nuevamente la mezcla.

Así lo dicen y lo muestran muchos casos, muchas personas; sin darse cuenta de la complejidad del sentimiento que echaron a andar y sin darse cuenta del cambio que día a día ha producido la variación de la mezcla básica del amor.

Muchos se confunden y hablan de creación de hábito o acostumbramiento o de desaparición del amor y se dejan vencer sin intentar saber el porqué de la situación... y otros tantos acuden a consultores sociales buscando el remedio para la supuesta abulia, desinterés o aburrimiento.

¿No será que la imagen de la balanza y esta mezcla que suponemos que existe, tiene muchos posibilidades de reflejar la realidad ?

Si todo en la vida de los seres humanos es una parábola, si nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos,( es decir nos iniciamos, crecemos, llegamos al punto mas alto, decaemos y volvemos al nivel del punto de inicio) ¿porque habría de ser distinto con el amor?.

No es distinto, solo que al no ser un único sentimiento sino una mezcla de varios está en nosotros -los seres humanos- comprender las compensaciones -que en el transcurso de la vida- vamos produciendo entre ellos para permitir mantener la ilusión de un lazo permanente  e inmutable.

Pensemos en la proposición que hemos desarrollado hasta aquí.

Pensemos que la pasión y el deseo tienen un escenario muy pequeño,el el de la fiebre, el arrebato, la inquietud, la exaltación y la ansiedad, y que el afecto, tiene un horizonte infinito, el de la ternura, el cariño. la compañía y la comprensión.

Hagamos el esfuerzo de transitar equilibradamente por  las emociones de la vida, en todas y cada una de sus etapas; comprendamos los cambios, y la vida nos regalará un sinfín de alegrías.

Tal vez sea ese el único ropaje que nos cubra al final,  cuando seamos de nuevo ....cero materia, pura energía.

 

Juan José Fernández Cruz y Lorca

Para pensar el amor.  

 

                     

siguiente:  Para Pensar en el Arte y la Emoción

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